Mostrando entradas con la etiqueta ¿Prohibición del matrimonoide gay?. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ¿Prohibición del matrimonoide gay?. Mostrar todas las entradas

martes, 7 de febrero de 2012

El lobby gay yanqui impone a los jueces activistas la doctrina que el matrimonio verdadero no es plebiscitable y que una infima minoría puede decidir que los chicos no tengan derecho a tener padre y madre.

Tribunal considera inconstitucional prohibir el matrimonio gay en California. ABC. ES

"Los derechos civiles no son un tema votable" dice el cartel en una de las tantas y por cierto raquíticas manifestaciones por el matrimonoide gay en USA. El derecho de los niños a tener padre y madre tampoco es un tema votable, está en la Convención Universal de los Derechos de Niño. Pero algunos jueces activistas se olvidaron que el matrimonoide gay produce el efecto práctico de privar a algunos niños del derecho a tener padre y madre.



Dos votos contra uno en una Corte pasan por encima de millones que aprobaron el matrimonio hombre mujer en un plebiscito.  El lobby gay yanqui impone a los jueces activistas la doctrina de que el matrimonio verdadero no es plebiscitable y que una infima minoría puede decidir que los chicos no tengan derecho a tener padre y madre.




El matrimonio verdadero no es para "heterosexuales" sino para un hombre y una mujer. Es un criterio objetivo, nadie pregunta la "orientación sexual" de nadie antes de casarse. Los jueces activistas que quieren hacer pasar el matrimonoide gay como una cuestión de "derechos civiles" desperfilan completamente el matrimonio y pasan por alto la desigualdad flagrante que el matrimonoide gay representa para los niños: algunos tendrán derecho a tener padre y madre, otros no. Por cierto que siempre habrá niños huérfanos o sin padre o sin madre, pero lo que el matrimonoide gay impone es la doctrina legal que desde el Estado se ve bien que haya niños sin padre y madre.

A propósito, ver esta noticia de unos días antes
"No quiero crecer en un mundo donde el matrimonio no sea una cosa especial. Me da un poco de miedo pensar que cuando crezca el poder legislativo o un tribunal pueda cambiar la definición de cualquier palabra que ellos quieran" Lo de menos en la noticia es que lo haya dicho una joven de 14 años, se lo pudo haber aprendido, lo importante es el fondo del asunto y parece estar dirigido por anticipado a los jueces activistas de California que declararon "inconstitucional" que un plebiscito popular defina el matrimonio como la unión de un hombre y una mujer.


(Obviamente, paso por alto la mención de matrimonio "igualitario" que utiliza la página gay que trae la noticia: el matrimonoide gay es en realidad DESIGUALITARIO para los niños al pretender privar a algunos de su derecho a tener padre y madre)
Sobre el erróneo y victimista uso de la expresión "prohibición del matrimonio homosexual" ver esta entrada del blog.

viernes, 6 de enero de 2012

La "prohibición" del matrimonoide homosexual en Hungría: Una buena noticia que es también una buena oportunidad para aclarar otro concepto erróneo y con uso victimista

Hungría incluye la prohibición del matrimonio gay en su nueva Constitución. ENEWSPAPER

Bebé húngaro feliz porque gracias al blindaje constitucional del matrimonio verdadero hombre-mujer, mujer-hombre ya nadie va a pretender engañarlo ni mentirle conque tiene "dos papás" o "dos mamás", ni privarlo de su derecho a la identidad, ni de su derecho a conocer y vivir con sus padres reales de carne y hueso.



Una buena noticia puesta en un blog progay y con un rótulo equivocado. Al igual que los errados y confusionistas conceptos "matrimonio igualitario" (1), "matrimonio heterosexual" (2) vamos a tratar de erradicar del lenguaje cotidiano y periodístico esto de la supuesta "prohibición" del matrimonoide gay, utilizado como ariete victimista por el lobby gay .

1) Porqué no matrimonio "igualitario"
2) Porqué no matrimonio "heterosexual"     


La noticia del blindaje constitucional del matrimonio hombre-mujer, mujer-hombre en Hungría pasó silenciada en la gran prensa, como suele ser habitual. Sale en grandes titulares que siete estados de Estados Unidos aprobaron el matrimonoide gay pero se omite que más de treinta estados de ese país estatuyeron en sus Constituciones que el matrimonio es la unión del hombre y la mujer.

"El mundo va en esa dirección" dijo el inefable alcalde Macri, cuando incumpliendo sus deberes de funcionario público decidió no apelar los prevaricadores fallos judiciales del tipo Dra. Liberatori que con anterioridad a la ley 26.618 aprobaban matrimonoides gays. Pero es pura espuma, si fuera por la cantidad de países que deciden la cuestión legislativa o constitucional en uno u otro sentido, diriamos que es precisamente al revés: el mundo reacciona y perfecciona el matrimonio y la familia ante el embate de las ideologías antifamilia que utilizan al movimiento gay de mascarón de proa.

Pero vamos al tema de la entrada, que es el equívoco de la expresión "prohibición" del matrimonoide gay.

En Hungría simplemente se ha ratificado constitucionalmente lo que es obvio, que el matrimonio es la unión del hombre y la mujer. Directamente no se menciona al supuesto "matrimonio" homosexual. Así lo hacen también las constituciones de los estados de USA que blindaron el matrimonio verdadero, hombre mujer,  mujer hombre. Según la RAE prohibir es poner fuera de la ley algo y dificilmente en Hungría se pueda poner "fuera de la ley" lo que nunca estuvo en condiciones de estar "dentro de la ley" en similares condiciones. El matrimonio y el matrimonoide gay son dos cosas absolutamente distintas,como el agua y el aceite.
 Al perfilarse el matrimonio monogámico judeo-cristiano hace más de 4000 años a nadie se le ocurrió que podria incluir la unión de dos o más hombres o de dos o más mujeres. Está claro que los homosexuales pueden, si quieren, unirse establemente. Son muy pocos en realidad (aunque con gran presencia mediática) pero nadie les impide hacerlo, incluso hay muchos proyectos de uniones asistenciales (que incluyen no solo a homosexuales, sino ancianos, amigos, estudiantes, etc. que deciden convivir y prestarse mutua ayuda) que los tienen en cuenta. Pero de allí a tergiversar el matrimonio equiparandolo con este tipo de uniones que nada tienen que ver con el encauzamiento de la productividad biológica de la conjunción del hombre y la mujer hay un larguísimo recorrido, pero que los centros ideológicos familifóbicos recorren alegremente para debilitar el matrimonio, la  familia, el marco identitario, de manutención y socialización de los niños, preexistente a los estados y que es la escuela de la perfecta armonía de libertad y autoridad para todos los ciudadanos.